La Agroecología puede definirse como un enfoque de agricultura más ligado al medio ambiente y más sensible socialmente; centrada no sólo en la producción sino también en la sostenibilidad ecológica del sistema de producción (Altieri, 1997).
La Agroecología podría enmarcarse dentro de: “Un nuevo campo de conocimientos, un enfoque, una disciplina científica que reúne, sintetiza y aplica conocimientos de la agronomía, la ecología, la sociología, la etnobotánica y otras ciencias afines, con una óptica holística y sistémica y un fuerte componente ético, para generar conocimientos y validar y aplicar estrategias adecuadas para diseñar, manejar y evaluar agroecosistemas sustentables” (Sarandón, 2002).
Por otro lado, para Tomás León (2012) la Agroecología puede definirse también como: “Una ciencia que emerge desde las entrañas mismas de la agronomía tradicional, pero que plantea preguntas novedosas a resolver con métodos y procedimientos diferentes, que surgen tanto de las insatisfacciones con el enfoque dominante como de las preguntas que se generan cuando se abandonan los predios más o menos confortables de la agronomía tradicional” (León, 2012).
A su vez, Luiz Pinheiro Machado (2016) escribió recientemente que: “La Agroecología es una ciencia dialéctica. Como tal no tiene dogmas ni recetas, aunque tiene principios. Es el camino más racional para la producción de alimentos limpios”. (Pinheiro Machado, 2016).
Se considera que los sistemas agroecológicos no son intensivos en el uso de capital, trabajo o insumos químicos, sino que intensifican la eficiencia de los procesos biológicos como la fotosíntesis, la fijación de nitrógeno, la solubilización del fósforo del suelo y el mejoramiento de la actividad biológica arriba y abajo del suelo. Los mismos procesos naturales son las «entradas» del sistema, es por eso que a la agroecología se la conoce como una «agricultura de procesos». Cuando los sistemas de cultivo están diseñados y manejados con principios agroecológicos, estos sistemas exhiben atributos de diversidad, productividad, flexibilidad y eficiencia (Altieri, 2012).
